Se nos llena la boca hablando de la necesidad de mejorar la productividad de nuestro país, de lo lejos que estamos todavía de los grandes, de lo grave que es la situación… pero lo decimos con una suerte de alejamiento, y mientras agitamos la cabeza hablamos con condescendencia de la lamentable falta de eficiencia de nuestras fábricas y talleres, auténticos culpables de éste diferencial… ¿o no?. Pues tengo malas noticias: la culpa recae principalmente en los que gestionamos personas.
Hace unos días arrancábamos con un extenso artículo que comenzaba a desgranar las claves para crear un ecosistema emprendedor. Un texto que se gestó como una guía no especialmente exhaustiva, pero que se ha convertido en un pequeño alegato sobre cómo mejorar el mundo… ya que en mi opinión la solución de la presente crisis pasa por establecer ecosistemas emprendedores que favorezcan la creación de empresas de alto valor añadido.
Estamos en un momento en el que el emprendedor se ha convertido en el ideal a emular, y la creación de un ecosistema emprendedor la búsqueda del mítico “El Dorado” de cualquier gobierno… pero sorprendentemente, y a pesar la pista que ofrece la palabra “ecosistema”, únicamente se tiende a hacer foco en uno o dos factores y no de forma holística, lo que produce únicamente pequeñas chispas, iniciativas parciales y fragmentadas que no son capaces de encender la hoguera…
Hace unos dias comentábamos en la primera parte de éste artículo la escasa imaginación que solemos mostrar a la hora de diseñar estrategias para potenciar la rentabilidad, enfocándonos casi siempre a la reducción de costes… pero hay vida más alla: es posible (aunque no sencillo) plantear estrategias, basadas en los principios de la innovación estratégica y actuar sobre el modelo de negocio buscando nuevos flujos de ingresos, resegmentando un nicho o identificando no-clientes… solo hay que saber cómo.
Empieza a ser tristemente habitual escuchar en los medios que cierta empresa ha despedido a la mitad de su plantilla, y pasados los meses, resulta que debe cerrar sus puertas por lo insostenible de la situación. Desde luego, hay un componente puramente financiero (y no pequeño) en éste tipo de noticias, ya que cada día es mas complicado obtener financiación, máxime si se trata de una empresa pequeña o mediana…. pero no es lo único. ¡Hay vida más allá de la reducción de costes!
Hoy tenemos la suerte de contar en el blog con Máximo Neira Schliemann, CEO de Beyond Economics y conocido experto en reputación corporativa, sostenibilidad y rendimiento con principios.
Max es uno de los exponentes del nuevo management, y en su entrevista desgrana cómo es posible compaginar unos buenos resultados empresariales con un enfoque de empresa ética y sostenible, así como la importancia de la reputación corporativa.
La escalabilidad de un modelo de negocio es uno de sus atributos más importantes… pero tendemos a considerarla como algo “de serie”, que opera como una caja negra que no acabamos de entender.
Sin embargo, es posible diseñar la escalabilidad como una característica más del modelo de negocio, solo debemos entender cómo incorporarla y su impacto en el modelo.
Aunque parece una tarea sencilla, hundir una empresa no es en absoluto fácil: es necesario dedicarle un esfuerzo y entusiasmo nada desdeñable, sobre todo si lo queremos hacer en un corto plazo de tiempo… y por supuesto, ganando indecentes cantidades de dinero en el proceso. Nuestro objetivo queda pues claro: hacer aumentar de forma muy significativa el valor de la compañía el tiempo justo para cobrar una cifra obscena por los incentivos y stock options… y luego dejarla agonizar.
Tal como vimos en la primera parte, el Plan de Negocio es uno de los elementos clave en cualquier nueva iniciativa emprendedora. En esta ocasión vamos a hablar del resto de componentes que debe reflejar cualquier plan de negocio, y sobre todo, de cuales son las preguntas que deben resolver |
Nuestros amigos de Tourism Revolution Blog (iniciativa de Mindproject) publican hoy la entrevista que me hizo Juan Sobejano para hablar de algunos temas interesantes:
La crisis y cómo afecta a España, el papel de la innovación como elemento diferencial, la necesidad de cuestionarse continuamente nuestros modelos de negocio y las herramientas que existen para ello, sectores con capacidad de seguir innovando, como el turismo, el industrial y el papel clave de las pymes, o lo racional de usar medios sociales…
Si un observador extraterrestre (con nociones de gestión empresarial, claro) observara desde una nave en órbita lo que está sucediendo en el mundo empresarial en España en los últimos tiempos sin duda pensaría que tenemos una cultura en la que se incentiva el suicidio empresarial.
Habitualmente pasan por mis manos bastantes planes de negocio que, aunque formalmente recogen todos los puntos necesarios, no consiguen transmitir ese “algo” especial que tiene su proyecto y acaban siendo desechados.
Podemos llenar de datos cada uno de los apartados, pero en mi opinión la clave es resolver la pregunta que ronda la mente de la persona que lee el plan de negocio en cada apartado.







