El pasado sábado 25 de julio tuvo lugar la primera Barcamp Valencia, un interesantisimo evento focalizado en social media, web 2.0 y el mundo open source, que contó con interesantes charlas, gran interactividad y una acogida muy importante por parte del colectivo. Sandra Pérez y yo fuimos invitados a dar nuestro punto de vista sobre cómo todo lo relacionado con Social Media puede contribuir a cimentar la Empresa 2.0, y esta estas son las diapositivas que dieron respaldo a la ponencia:
Web 2.0 en la estrategia de la Empresa 2.0Archivo del mes de Julio 2009
De entrada, he de decir que mi objetivo en este post no es recoger el mayor número de tendencias de moda en un sólo post (aunque lo pueda parecer!), sino comentar lo bien que “se llevan” ambos planteamientos. Creo que el concepto de la Empresa 2.0 es más o menos conocido por los lectores del blog, pero quizás lo sea menos el de “innovación abierta”, y como alguno ya me ha pedido que escriba sobre este tema, aprovecho.
La innovación abierta quizás sea la buzzword más de moda en todo lo que tiene que ver con gestión de la innovación. Parece que si hoy en día uno habla de innovación y no la menciona, se arriesga a que lo destierren de la profesión y le embarguen sus bienes materiales. Como no tengo ningún interés en que me suceda eso, hablaré del tema largo y tendido… Mas allá de las modas, el enfoque de la innovación abierta es algo que me apasiona, ya que casa muy bien con el concepto de la empresa 2.0 (apertura y colaboración son pilares de ambas formas de plantear la gestión)…
Cuando hablamos de innovación, existen dos planteamientos extremos principalmente (con toda la gama de estadios intermedios posible, claro):
Modelos abiertos de innovación en la empresa 2.0
Como muchos sabéis, soy un admirador incondicional de la cultura y filosofía japonesa, creo que tenemos mucho que aprender de ella. Uno de los conceptos que más me atrae, y que intento poner en práctica tan a menudo como puedo, es el de Shoshin: Es un concepto del Budismo Zen que se podría traducir como “La mente del aprendiz”.
Se refiere a esa forma de ver las cosas especial que teníamos hace muchos, muchos años (en una galaxia muy lejana?) cuando éramos niños… Es un estado en en el que la mente esta abierta, curiosa (casi diría “juguetona” intelectualmente), libre de prejuicios, que considera que existen muchas posibilidades y sobre todo, que no intenta acomodar o tamizar lo que se está escuchando en base a las experiencias pasadas… En palabras de Shunryu Suzuki:
“En la mente del principiante hay muchas posibilidades… en la del experto, muy pocas.”
Creo que según nos vamos haciendo mayores, ganando experiencia y conocimientos empieza a costarnos más adoptar esa mentalidad, sorprendernos e ilusionarnos con lo que escuchamos, y sobre todo, extraer todo el contenido… en resumen, se pierde la humildad del aprendiz. Como no podría ser de otra forma, existe un término para describir esta actitud mental, Mente Experta, y se refiere al conocimiento completo de un tema (o la percepción de que lo tenemos), al ácrata que piensa que lo sabe todo y no se cree nada.
Ambos conceptos están muy bien explicados en este cuento, así como en la disertación de Chiba Sensei sobre el tema… pero ¿como nos aplica todo esto en nuestra vida “profesional”?
Destino: Shoshin
Con este título tan poco sensacionalista quería llamar la atención sobre algo que está pasando, de gran relevancia para nuestro sector y de lo que (me da la impresión) no somos conscientes de su importancia. Aunque nos encontramos inmersos en una “fuerte desaceleración” del sector, no hace mucho nos quejábamos todos de lo complicado que era encontrar a profesionales cualificados (en algunos casos, incluso encontrar a profesionales, a secas)…
Y este problema no va a desaparecer automágicamente al acabar esta época. Mas bien lo contrario, nos vamos a encontrar un mercado laboral complicado para reclutar. Los últimos estudios realizados por Addeco y ATI hablan de una carencia de 25.000 profesionales en el sector… da que pensar.
Pero esto no es un problema, ya que al menos los titulados en Informática, Telecomunicaciones…etc. siguen alimentando las calderas de las nuevas generaciones, no? Pues por lo que parece, no. La Universidad de Málaga habla de la caída de un 43% en los últimos cinco años, con una pérdida neta de 1.224 matrículas. La UVA le sucede algo similar. No en todos los barrios es del mismo calado… pero en este magnífico artículo aparece un gráfico que da que pensar:
Nos dirigimos hacia la hecatombe
Una de las cosas que más me gusta de la negociación es sin duda la variedad de tácticas (o roles) que se pueden utilizar para lograr algo… es una habilidad que tiene algo de “interpretación“, ya que nos obliga a asumir un papel diferente del que tomamos normalmente, y que debemos interpretar (es importante recalcar, de todas formas, que negociar NO es regatear!!).
Esta es una de las habilidades personales (mal llamadas “Directivas”, ya que son interpersonales, y por tanto necesarias para todo el mundo) mas práctica en el corto plazo.
Las tácticas de negociación, o “trucos” son especialmente útiles en el entorno profesional (y personal!), no sólo por poder aplicarlas en determinadas situaciones sino porque nos permiten:
- Saber que la están usando contra nosotros
- Relajarnos y disfrutar de la actuación
- Utilizar la contra-táctica más apropiada
Los nombres no son demasiado estándar, y he intentado darle un enfoque eminentemente práctico (es un área con muchos solapes con la PNL, o Programación Neurolingüística). Aun así, es importante tener clara una cosa: No es suficiente “sólo” conocerlas, dado que nuestro cuerpo está cultural/biológicamente para reaccionar ante alguna de ellas…. y se produce un efecto curioso: el cerebro dice: “No te alteres, están utilizando contigo la táctica X“, pero el cuerpo no entrenado reacciona igual y nos deja en evidencia ante el adversario.
Y para acostrumbrarse no hay nada como entrenar. En los seminarios de negociación siempre intento incluir la aplicación práctica de las tácticas, en las que por parejas la gente prueban a “atacar” y “defender” cada una… el resultado es interesante, os animo a probarlo. La respuesta natural a las tácticas que se recogen a continuación están basadas en cualidades innatas del ser humano, como las ganas de agradar, la ilusión ante un triunfo, la confianza o el rechazo/dolor ante los ataques…etc
Una ultima advertencia respecto a la defensa:
Tácticas de Negociación
Tal como veíamos en el post anterior, la gestión de riesgos es una de las actividades clave de la Dirección de Proyectos, y en muchos casos una de las que menos atención reciben.
Tras plantear cómo se van a gestionar estos riesgos, el primer paso que debemos acometer es su identificación. Anteriormente hablamos de la necesidad de identificar el riesgo, entender las causas que los originan, clasificarlos… pero no profundizamos en el detalle.
Existen varias técnicas para identificar a que riesgos se enfrenta el proyecto, y que serán utilizadas en base al tamaño del proyecto, experiencia previa en proyectos similares, madurez de la organización …etc:
- Tormenta de Ideas (BRAINSTORM): Técnica clásica, en la que se prentende obtener un número alto de ideas creativas en un entorno más relajado. Su característica más interesante es que el juicio de las ideas emitidas se realiza al final, intentando que éste no condicione a otras posibles ideas relacionadas.
- Análisis DAFO (SWOT): Una técnica heredada del entorno de gestión estratégica y marketing, y cuyo objetivo es plantear el estudio desde los puntos de vista que lo caracterizan: Interno (Debilidades y Fortalezas) y Externo (Amenazas y Oportunidades)
- Técnicas Delphi: Básicamente consiste en consultar de forma anónima a un grupo de expertos en el tema sobre los riesgos que ellos consideran posibles, y con las respuestas se realiza una nueva ronda hasta que los riesgos están perfectamente caracterizados. Útil para entornos donde puede haber reacciones negativas de la interacción de los implicados (por ejemplo, implicando a varias capas organizativas).
- Entrevistas: Método clásico, utilizado sobre todo cuando ya existe cierto conocimiento sobre los riesgos internos del proyecto, pero no sobre los específicos al proyecto a abordar.

Ésta es una época dura para los emprendedores. Las dudas nos asaltan a cada paso. Familiares, pareja, amigos y conocidos nos miran con cara de preocupados y musitan algo así como “este chico no sabe que hace”. Los bancos y entidades financieras restringen el credito, y resulta muy complicado obtener financiación para abordar la idea “soñada”… y así es como ha sido siempre (aunque ahora un poquito peor en algun aspecto… y algo mejor en otro). Mi frase favorita es:
“Cuando sopla la tormenta, unos construyen refugios y se ponen a salvo… otros construyen molinos de viento”
En cualquier caso, nunca ha sido facil lanzarse a la aventura para un emprendedor. Y cuando hablo de “emprendedor” no sólo hablo de las personas que deciden llevar a la práctica una idea de negocio en la que creen montando una empresa… también hablo de las personas que, estando dentro de una empresa, deciden desafiar el status quo, los “esto siempre se ha hecho así”, y crearse un futuro diferente cambiando las cosas que no se pueden cambiar, innovando. Tras el salto, algunos videos que inciden en esto.
El espiritu emprendedor
Últimamente parece que a todos se nos llena la boca hablando de Innovación…. que si “el único camino de salida a la crisis pasa por innovar“, que si “en mi empresa somos muy innovadores, hacemos mucho I+D”, “estamos haciendo un proyecto subvencionado de innovación”…
La Innovación se ha convertido en una suerte de palabra mágica, del estilo de “supercalifragilisticoespialidoso” que, si pronunciamos suficientes veces y con todo el convencimiento posible, alejará los problemas y nos permitirá salir de la crisis mucho antes, ¡o incluso evitarla!.
Pues siento decirlo, pero NO ES ASI. La innovación ni es una receta mágica ni es algo para todo el mundo, por mucho que nos empeñemos. También advierto de antemano que no conseguiremos que las vacas vuelen por mucho que queramos. Me empieza a preocupar cómo se está desdibujando el significado de la palabra, lo que está traduciéndose en sonoros fracasos que podrían haber sido evitados (de ahí la palabra “mentiras” del título. Lo de las “cintas de video” viene de la estupenda película de Steven Soderbergh y poco más).
Ojo, no quiero en ningún momento decir que la innovación no se pueda sistematizar, ni que sea imposible crear una cultura de innovación… ni siquiera que una organización “al uso” no pueda convertirse en punta de lanza de la innovación. Pero hace falta una apuesta decidida e informada de que debemos hacer… y las implicaciones que ello supone.
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![]() | Todavía sigue siendo trístemente habitual escuchar directivos que arengan a su gente diciendo que deben aumentar su productividad y, por tanto, alargar su jornada laboral… o que hablan de reducir la plantilla para mejorar la productividad de su área. Este es un tema que me preocupa tanto a nivel profesional como personal, ya que mientras no empecemos a entender correctamente la productividad como un todo y sepamos valorar todas las palancas que nos permiten mejorarla, seguiremos como pais a la cola de Europa y teniendo una pésima conciliación personal-profesional. |
Lo primero que me gustaría es establecer unas bases comunes sobre las que empezar a hablar sobre este tema, y para ello deberíamos encontrar una definición de productividad que nos satisfaga. Antes de abordarla desde un punto de vista más macroeconómico, pienso que deberíamos centrarnos en la visión empresarial. Para mi una de las definiciones más claras es aquella que dice:
Productividad bien entendida“la productividad es la relación entre los recursos invertidos en producir algo o en prestar un servicio (lo que técnicamente se llaman insumos) y la producción obtenida.



